Estamos en pleno agosto y muchos de vosotros estáis de vacaciones pero como toca seguir comiendo os traigo un ejemplo de menú semanal para los días de verano. Se encienden poco los fogones y está pensado para poder llevar las comidas en tupper a la oficina para los que no somos tan afortunados y nos toca trabajar en agosto.

Muchos me preguntáis como es posible cocinar cada día comida y cena, trabajar a tiempo completo y seguir estudiando. Mi respuesta siempre es: organización y prioridades. Para mí, comer bien tiene una prioridad alta, por lo que no me importa dedicar algo de tiempo a estar en la cocina. Entre semana no dedico más de 1h al día y os doy trucos para ahorrar algo más de tiempo.

Un día por semana, hago un menú semanal y planifico la lista de la compra, así, tan sólo tengo que ir al supermercado una vez por semana. Por supuesto, siempre salen imprevistos pero procuro tener alguna cena rápida (tipo tortilla o ensalada) y si llego muy tarde, cambio los días en el menú. Al principio, me costaba bastante hacer el menú y la lista de la compra, pero una vez que me he acostumbrado lo hago rapidísimo.

Os recuerdo que no soy nutricionista, simplemente os doy propuestas basadas en la forma en la que yo me alimento y procurando reducir el consumo de carnes y aumentar el consumo de verduras y legumbres. Así, sale mi menú cada semana, como el que hoy os comparto. Más abajo os explico cómo me organizo y os pongo el link a todas las recetas.

Comida Cena
Domingo Sandwich de pollo Tosta de escalibada
Lunes Calabacines rellenos de gambas Gazpacho de sandía
Martes Ensalada de pasta con brócoli, tomate secos y queso feta Rollitos verdes
Miércoles Empedrat Sardinas marinadas
Jueves Gnocchi ricotta al pesto Ensalada moras y queso
Viernes Ensalada de lentejas Cocarrois de espinacas
Sábado Salmón a baja temperatura con verdura a la mostaza Tortilla francesa con ensalada de tomate

Domingo 6: día de salir en bici ya que la lluvia y las nubes no han permitido ir al lago. Unos sandwiches de pollo nos han servido como comida junto con un poco de sandía, que está en plena temporada. Por la noche, toca encender el horno. Para cenar, preparamos escalibada y aprovechando que el horno está encendido, preparo los calabacines rellenos de gambas para la comida del lunes. Recuerda que también puedes prepararlos rellenos de carne si lo prefieres.

Lunes 7: Toca preparar el tupper de mañana: ensalada de pasta con brócoli, feta y tomates secos. Pongo la pasta integral a hervir y mientras tanto, preparo el gazpacho de sandía para la cena. Esta semana compramos una sandía entera y hay que comerla en múltiples formas para gastarla. Tan sólo falta cortar los ingredientes de la ensalada de pasta y preparar un tarro de mermelada con el aliño para llevar a la oficina el martes. Comida y cena listas en media hora, perfecto para empezar la semana sin ir corriendo.

Si vas muy apurado de tiempo entre semana, también puedes aprovechar y hervir 2 huevos que se necesitarán para el tupper del miércoles. Limpialos bien y los puedes hervir en el mismo agua que la pasta. 

Martes 8: De nuevo toca preparar tupper, para el miércoles: empedrat. Una forma fácil de comer legumbres entre semana. Pongo los huevos a hervir (o aprovecho si ya los herví ayer con la pasta). Mientras tanto, corto todos los ingredientes y preparo el empedrat. Para cenar, tan sólo hay que preparar un poco de verdura para los rollitos verdes. Como ya tengo la tabla de cortar y los cuchillos listos sólo tardo unos minutos. Las obleas las pongo en remojo en una bandeja en la mesa, así no tenemos que levantarnos a la cocina para preparar más durante la cena.

Miércoles 9: el martes apenas estuve en la cocina así que hoy disfruto dedicandole un poco más de tiempo. Preparo unas sardinas marinadas para cenar. Mientras marinan, limpio la encimera y hago unos gnocchi de ricotta para llevar a la oficina. Puedes aprovechar para hacer más cantidad y tenerlos congelados (o tenerlos hechos de otro día y simplemente sacarlos del congelador). Procuro tener salsa pesto casera en la nevera o en tarros herméticos así no tengo que prepararla entre semana. Es genial para acompañar una ensalada de tomate y te arregla un plato de pasta rapidísimo. Si no tienes pesto, un poco de salsa de tomate te quedará igual de buena.

Jueves 10: preparo la ensalada de lentejas para la oficina y aprovecho que estoy cortando ingredientes para la ensalada para hacer una ensalada de moras y queso de cabra. Estamos en plena temporada de moras y aprovecho para coger unas cuantas cada vez que salgo en bici. Si no tienes moras, unas fresas o frambuesas quedarán deliciosas o prueba cualquiera de las ensaladas de verano que te propuse en esta entrada.

Viernes 11: unos cocarrois de espinacas para cenar al aire libre son perfectos para acabar la semana. Si no te gusta amasar, puedes usar una masa de quiche o incluso de pizza. Asegúrate de darle suficinete horno en caso de usar masas industriales o quedarán un poco más blandas de lo normal.

Sábado 12: probablemente dedique la mañana a hacer cosas en casa, ir a comprar etc. así que tendré tiempo de preparar este maravilloso salmón a baja temperatura que sabe a gloria. Por la noche, una tortilla con un poco de ensalada de tomate será suficiente. Hay que aprovechar ahora que los tomates están en su punto de maduración y tienen sabor.

Espero que os sirvan algunas de estas ideas y que me expliquéis cómo organizáis vuestros menús semanales.

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