Vuelve a ser lunes, y toca empezar la semana con fuerza.

Hoy te traigo unas albóndigas. Las hago habitualmente ya que es una receta perfecta para llevar en el tupper y puedo congelar. Llevaba un tiempo pensando si era necesario publicar este tipo de recetas, ya que en cada casa hay una forma diferente de cocinarlas y la receta se va heredando entre generaciones.

Este método de transmisión de recetas me sigue fascinando, pero nunca he conseguido descifrar cuánta carne son dos “puñados”, ni cuánto tomate cuando te dicen “echa un chorro a ojo” así que al final me he decidido a medir los ingredientes y publicar la receta tal y como la hago yo en casa.

La hago con bastante salsa, ya que me aguanta mejor el microondas y me gusta que el arroz de guarnición quede “mojadito” con la salsa. La cantidad va a gusto, si las prefieres más bien secas, reduce los ingredientes de la salsa.

Ingredientes (4 raciones):

Para las albóndigas: 

  • 400g carne picada mixta
  • 1 huevo
  • Perejil picado
  • Sal y pimienta al gusto
  • Harina (cantidad suficiente para rebozar)

Para la salsa: 

  • 1 cebolla (150g)
  • 2 dientes de ajo
  • 1/2 puerro (150g)
  • 1 zanahoria (150g)
  • 1/2 pimiento (150g)
  • 100g setas (según temporada)
  • 200ml tomate triturado
  • 20ml vino blanco
  • 500ml agua
  • Aceite de oliva
  • Sal y pimienta al gusto

Guarnición: 

  • 40g arroz blanco por persona

Paso a paso:

  1. Preparar las albóndigas: poner la carne, el huevo batido, sal, pimienta y el perejil en un bol. Mezclar bien con las manos y formar bolas de unos 20-25g cada una (como pelotas de golf).
  2. Pasar las bolas por un plato con harina y sacudirlas un poco para eliminar el exceso.
  3. En una sartén donde quepan todas las albóndigas (24-26cm) poner un par de cucharadas de aceite y freír las albóndigas a fuego medio. Las retiraremos del fuego cuando estén doradas por todas las caras. Reservarlas en un plato (y no caer en la tentación de comerse la mitad).
  4. Cortar toda la verdura y las setas en trocitos pequeños.
  5. En la misma sartén donde hemos cocinado las albóndigas, poner la cebolla, el puerro y el ajo a pochar a fuego suave. Si es necesario, se puede añadir un poco más de aceite.
  6. A los 5 minutos, cuando las primeras verduras estén pochadas (color transparente), añadir el pimiento y la zanahoria. Añadir sal y pimienta al gusto. Dejar unos diez minutos hasta que esté bien cocinado.
  7. Subir el fuego y añadir las setas. Saltear un par de minutos y añadir el vino blanco. Dejar que se evapore todo el alcohol.
  8. Añadir el tomate e introducir las albóndigas en la sartén.
  9. Añadir agua hasta que llegue a la mitad de las albóndigas (aproximadamente medio litro). Si el tomate está muy líquido, es posible que os haga falta un poco menos. Tapar la sartén para que no se evapore toda el agua.
  10. Dejar a fuego suave durante 25 minutos. Estará listo cuando la salsa está bien ligada.
  11. Mientras se cocinan, poner agua abundante en un cazo y hervir un poco de arroz. Enfriar bien bajo el grifo para quitar el almidón y parar la cocción. Así estará perfecto para el día siguiente.

¿Qué hago si…

… la salsa está muy líquida?

Déjalas sin tapa unos minutos y sube el fuego. Así, evaporará el agua y te quedará una salsa ligada.

Truco de organización:

  1. Puedes tener salsa lista en el congelador (siempre guardo la que me sobra) y simplemente freír unas albóndigas y añadirlas a la salsa.
  2. Otra opción es obviar la salsa y acompañar las albóndigas de un poco de queso quark. Es un plato totalmente diferente pero me ha sacado de un apuro muchas veces. Además, es apto para picnic ya que no hay que recalentarlo.
  3. En la mayoría de carnicerías venden albóndigas ya preparadas. Asegúrate que sólo tienen carne (muchas veces les añaden pan, leche, grasa y otras cosas que mejor no pensar) y te ahorrarás el tiempo de prepararlas en casa.

 

 

 

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