Esta receta nació de la necesidad de gastar media berenjena que estaba casi tiesa en la nevera junto con un paquete de queso feta abierto. Desde entonces, ha pasado al listado de recetas favoritas para llevar a la oficina.

Al intentar ponerle nombre, no quedaba bien llamarle pasta con berenjena medio tiesa, así que pensé en qué me viene a la cabeza cuando me la como, y es, sin duda, el recuerdo del mediterráneo.

Ser mediterráneo debería ser una nacionalidad. No importa estar en Ibiza, en Barcelona, en la costa sur francesa, en Italia… cada vez que veo las calas rocosas, los pinos verdes, el agua cristalina, los mercados etc. me siento en casa. Y allí es donde mi cerebro viaja cuando me como esta pasta, me imagino fácilmente en la Toscana italiana, o en una calita perdida de la costa brava, en un día de invierno, sin gente y con un sol reluciente. No está nada mal tener estos recuerdos en la mesa de la oficina, sobretodo ahora que al mirar por la ventana sólo veo nieve y hace un frío de muerte.

A lo que vamos, que me disperso, aquí tienes la receta para que triunfes con tu tupper.

Ingredientes (2 personas):

  • 1 cebolla pequeña
  • 1 diente de ajo
  • 1/2 berenjena
  • 150g tomate cherry (unos 12 tomates)
  • 10-12 olivas negras
  • 100g queso feta
  • 160g pasta integral (macarrones)
  • Albahaca (unas 20 hojas)
  • Aceite de oliva, sal y pimienta

Paso a paso:

  1. Poner una olla con abundante agua al fuego. Cuando hierva, echar la pasta y dejar cocinar unos 9 minutos. El tiempo dependerá del tipo de pasta, por favor, mirad el tiempo recomendado en el paquete.
  2. Picar la cebolla y el ajo muy pequeño. Cortar la berenjena en cuadraditos de 0,5cm aproximadamente. Partir los tomates en mitades o cuartos. Picar las hojas de albahaca.
  3. Poner una sartén con dos cucharadas de aceite al fuego. Sofreír la cebolla y el ajo. Cuando empiecen a tomar color, añadir la berenjena. Sofreír hasta que quede cocinada. Añadir los tomates y la mitad de la albahaca. Dejar unos minutos removiendo constantemente para que los tomates suelten su jugo y formen una salsa ligera. No hace falta que se deshagan por completo, simplemente, que suelten parte del jugo.  Salpimentar al gusto. Ten cuidado con la sal, las olivas y el queso feta le aportan un toque salado.
  4. Apagar el fuego. Añadir las olivas negras y la pasta en la sartén. Remover bien para que la salsa impregne la pasta. Añadir el resto de la albahaca.
  5. En el momento de servir, trocear el queso feta por encima de nuestra pasta.

¿Qué hago si…

… no tengo queso feta?

Puedes usar queso ricotta, mató, o qualquier otro queso suave. Personalmente, me gusta la textura del queso feta y su sabor potente, pero puedes cambiarlo por casi cualquier otro queso.

… no tengo olivas negras?

No pasa nada, puedes no ponerlas. No te recomiendo que uses olivas verdes ya que el sabor es muy distinto. Unas alcaparras pueden irte bien para aportar un toque salado al plato.

… la berenjena absorbe todo el aceite y no sofríe?

No entres en pánico, espera 2 minutos y verás como empieza a soltar el aceite de nuevo. Ves removiendo para que no se pegue y se hará sin problema.

… no tengo pasta integral?

En casa como pasta integral en vez de pasta refinada. Me gusta el sabor, tan sólo necesita dos minutos extra de cocción y me aporta mucha más sensación de saciedad gracias a la fibra, con lo que puedo comer una cantidad más equilibrada. Te animo a probarla y seguro que repites.  Si crees que 80g de pasta es poco para ti, prueba a llevarte una ensalada o un tazón de caldo de primer plato.

 

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