Estos ravioli son una opción estupenda para comer verdura de forma divertida. Son muy fáciles de hacer, y sorprenderás a todos con un plato totalmente diferente. Yo los acompaño de una crema de puerro con jenjibre, que les aporta suavidad y los convierte en un plato único para una cena o un primer plato completo.

Esta crema fue un gran descubrimiento, pero fue por error. Quería preparar una crema de puerros y darle un toque de jenjibre, pero en casa, se nos fue la mano, y acabó siendo una crema de jenjibre. No tuvimos problema, fue todo un éxito, y desde entonces, la seguimos preparando. Éste es un claro ejemplo de que en la cocina, si pruebas cosas nuevas, te puedes sorprender. Te animo a que sigas probando, experimentando y que compartas tus progresos.

Ingredientes (4 personas):

Para los ravioli de calabacín

  • 2 calabacines grande (es importante que sea recto, si es muy curvo, os costará hacer las láminas)
  • 150g queso gorgonzola
  • 1 cebolla pequeña
  • 1 pera
  • Sal y Aceite de oliva

Para la crema:

  • 1 puerro
  • 1 patata
  • 1 trozo de jenjibre (del tamaño de una uña)
  • Agua
  • Sal y Aceite de oliva

No es un ingrediente, pero disponer de una mandolina te facilitará mucho el proceso. Yo utilizo la mía todas las semanas, así que si no tienes una, puedes aprovechar que se acerca la Navidad y pedírsela a los Reyes…

Paso a paso:

  1. Preparar la crema de puerro. Para ello, sofreir el puerro en un cazo, añadir el resto de ingredientes (poner agua hasta cubrir) y dejar hervir unos 20minutos. Triturar.
  2. Cortar la cebolla y la pera en trocitos muy pequeños y sofreír en una sartén. Una vez esté cocinado, añadir el queso y mezclar bien. Dejar reposar unos minutos.
  3. Con la mandolina, cortar el calabacín en láminas (a lo largo) de 1.5mm de grosor. Necesitarás dos láminas por ravioli, en total entre 16 y 20 en función de la ración que quieras servir.
  4. Colocar dos láminas de calabacín formando una cruz, colocar una cucharada de relleno en el centro y cerrar los extremos formando el ravioli. Si es necesario, corta los extremos para poder cerrarlo correctamente.
  5. Poner una sartén a fuego fuerte con unas gotas de aceite, poner los ravioli y dejar un minuto por cada lado. El relleno ya está cocinado y queremos que el calabacín quede al dente, así que no los dejes demasiado tiempo.

Emplatado:

  1. Servir la crema caliente en el fondo del plato y colocar los ravioli de calabacín encima

¿Qué hago si…

… tengo poco tiempo?

Puedes dejar la crema y el relleno preparados de antemano. Los ravioli deberás montarlos y cocinarlos al momento. Yo acostumbro a preparar crema de sobra y la congelo en pequeños tuppers, así es más fácil preparar este plato entre semana, cuando no dispongo de mucho tiempo.

… no me gusta el queso azul?

Puedes sustituirlo por qualquier otro tipo de pasta, tipo camembert o torta del casar. El calabacín y la crema son muy suaves, procura que si sustituyes el queso tenga un sabor fuerte, de lo contrario, te quedarán un poco sosos.

… se me abren al cocinarlos?

Hay diferentes cosas que pueden hacer que se salga el relleno: la más habitual es que no hayas cerrado bien los ravioli, asegúrate que puedes doblar bien el calabacín y no te quedan los extremos o esquinas abiertos. Otra opción es que el queso esté demasiado líquido, te darás cuenta al intentar rellenarlos, ya que se saldrá el líquido enseguida. ¡Introduce el relleno unos minutos en la nevera y listo!. Otro potencial problema es que se te abran al darles la vuelta, utiliza dos cucharas en vez de una espátula y sigue practicando, la siguiente vez te saldrán mucho mejor.

… soy un desastre cocinando?

Estos ravioli también son para ti. Si no tienes experiencia en la cocina, te recomiendo que cocines las láminas de calabacín antes de poner el relleno (planas) y después pon el relleno y cierra los paquetitos. Así, son infalibles y podrás sorprenderte con tus dotes culinarias.

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